Ventana al mar

Ventana a la mar

En ti estás todo, mar, y sin embargo,
¡qué sin ti estás, qué solo,
qué lejos, siempre, de ti mismo!

(Extracto del poema Soledad, de Juan Ramón Jiménez)

7 thoughts on “Ventana al mar

  1. Como soy una encantada del mar -y lo digo en el sentido mágico, que me quedo como lela mirándolo- esta ventana me trae al recuerdo muchas sensaciones. ¡Cómo me acuerdo de cuando yo tenía una ventana al mar y no paraba de asomarme! Cuando iba andando a mi trabajo sin dejar de verlo ni un momento… Tu ventana, a pesar de ese rojo intenso, o a lo mejor por eso, es tranquilizadora, como la visión del mar, y muy cálida. Parece que has encerrado todas las evocaciones del verano junto al mar en ella. ¡Qué bien!

  2. nadie se entera que no hay nada fuera que el sueño es la vida y que ahí no hay hambre ni paro ni dinero ni complejos ni insultos ni discriminación porque ahí puedes ser un sordo o un mudo y no por eso no enterarte de lo que quieres sentir sea lo que sea jaja

  3. Oye, Teresa, que no he entendido mucho de lo que dices. No creo que sea muy torpe yo y además sé todo eso del mundo como sueño y el sueño como vida que decían en el Barroco, pero ya ves que no sé cómo interpretar lo tuyo. Sólo entiendo bien eso del final “jaja”, o sea, que al final te ríes. Pues vale.

  4. En La Vanguardia mi “alias” era Sep.

    Aquela vela, fatigada de islas que descansa sobre la luz, una goleta batieno el Caribe, podría ser Ulises, camino de casa en el Egeo, ese padre y marido anhelante, bajo las uvas nudosas y amargas, es como el adúltero que oye el nombre de Nausicaa, en cada graznido de gaviota. Esto no da la paz a nadie.

    Buenas noches, Angeles

  5. Leído en alguna parte: Es una travesía difícil, es un mar peligroso. La distancia parece pequeña a primera vista y sin embargo, cuán lejano es el viaje y cuán arriesgado para los barcos que lo emprenden.

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