Garza

Comments   4   Date Arrow  19 de Febrero de 2008 User  por zanguanga

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Para María Cristina, que se compró una burra para ir de Jerez a Sanlúcar, y salvó a una garza cerca de París. Esta es la historia que me envió y que reproduzco con su permiso:

En diciembre, saliendo al campo a caballo, pasé cerca de una garza que no
salió volando. Eso me llamó la atención puesto que estos pájaros son muy
desconfiados. Me acerqué con el caballo, y salía andando pero no volaba, se
agazapaba. Bajé del caballo, y conseguí cogerla, sujetando su impresionante
pico con la mano izquierda. Era un domingo por la tarde, los cazadores
andaban por ahí sueltos pegando tiros. La llevé a casa, y vi que mi mano
derecha con la que la sujetaba por debajo, tenía sangre. Al rato se puso a
escupir sangre por el pico y pensé que estaba herida por dentro y no había
nada que hacer. La solté, después de encerrar a las perras. Por lo demás no
tenía nada roto, las alas estaban bien, las patas también, de modo que
deduje que un tiro la había herido por dentro, los pulmones o algo así. Pude
admirar de cerca la belleza de estos pájaros, y me dió mucha pena.

Tengo un libro en casa que es una guía para salvar a los animalillos
salvajes, hay consejos y también direcciones de centros especializados.

El lunes temprano la vi de nuevo andando cerca de mi charca. Hacía un frío
intenso (6 o 7 bajo cero). Al haber sobrevivido una noche con ese frío pensé
que a lo mejor no estaba tan mal. Eché un vistazo en mi libro y llamé a un
centro que recoge aves heridas a unos 40 km de mi casa. Hablé con un hombre
que parecía muy enterado, y que me dijo que el hecho que escupiera sangre
podía ser también sangre de algún animalillo que hubiera comido poco antes,
y que devolvía con el estrés de ser atrapada. Decidí cogerla otra vez y
llevarla a ese centro. No me costó mucho atraparla, porque seguía sin volar,
la charca estaba helada, y la vi dar patinazos cruzándola andando con las
alas abiertas para no perder el equilibrio. Era un espectáculo conmovedor.
Cuando se agazapó en un bosquecillo la cogí y la metí en una caja. La llevé
al centro ornitológico. Volvió a escupir sangre. No cabe duda de que tenía
una lesión interna. El diagnóstico era bastante reservado. Había rastros de
plomo en las plumas.

Llamé a los pocos días y me dijeron que todavía estaba viva, intentaba
alimentarse, pero que aún no se sabía si se salvaría a no. Era un individuo
jóven, del año. Dentro de 15 días ya se sabría.

Pues llamé hace poco, y parece que ya está bien, la han puesto en una
pajarera inmensa que tienen para que las aves se preparen de nuevo a volar,
con dos cigüeñas. Ya está salvada. Esperan a que llegue el final del
invierno para soltarla.

Ha sido una gran alegría para mí, y por eso te cuento esta historia.

Dibújame una garza, anda…”

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4 Comentarios

  • #1.   Fuensanta 08.03.2008

    Y tú, claro, tan generosa, se la has dibujado, y tan preciosa. Parece la historia del Pequeño Príncipe, “dibújame un cordero”… Lo que cuenta María Cristina me ha conmovido, y tus garzas, muy finas, como siempre.
    Un beso, zanguanga.

  • #2.   zanguanga 08.03.2008

    Ja, ja, ¿cómo iba a negarme a dibujar la garza para mi amiga después de la historia que me escribió? A mí también me conmovió, y con ese frío… pero más me conmovió volver a ver a María Cristina después de tantos años… y comprobar que sigue siendo la misma ;) .

  • #3.   maria 21.03.2008

    Hola amiga, vaya descubrimiento, y estando tan cerca , que tenga que ser así, por medio del blog, me alegro tanto de encontrarte, me encanta la garza, me encanta la narradora, me encanta maria cristina. un besazo. maria.¿nos veremos pronto? aaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy

  • #4.   zanguanga 23.03.2008

    Hola María :D Bienvenida!!! Yo también descubrí hace muy poquito tu blog, que me encantó y tampoco sabía que pintabas. Te dejé un comentario y te añadí a mi blogroll. Nos vemos cuando tú quieras, justo estos días estaba pensando en vosotros, por dónde andaríais ;)

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